lunes, 19 de junio de 2023

POST PANDEMIA ENTRE PORTUGAL Y ESPAÑA

Verano de 2021. Unas ganas inmensas de viajar, de volver a una normalidad que parece no querer llegar nunca. Ganas de abrazos, de besos, de risas, de familia, de amigos...

Las noticias llegan todavía pesimistas desde algunos lugares, pero aun así decidimos volver a viajar. El destino, cercano por si hay que volver corriendo a encerrarse otra vez. 

 

Alojamientos solitarios en medio de ningún sitio, paz y calma absoluta. 

 

Muy poco viajero y mucho silencio en lugares que habitualmente están llenos de bullicio. Unos afortunados, pero al mismo tiempo con una congoja que quiere pasar desapercibida. 


 

Mucha calor en el tramo español, debido a una ola de calor sahariano, de esas que parecen abrirse paso para quedarse a pasar cada vez más días.


Cruzas la mirada con los demás viajeros que te encuentras, con miedo a acercarte, a rozarles sin querer. Tan diferente a lo de antes que no sabes si algún día volverá a ser igual. 


 

Siempre queriendo encontrarnos lugares vacíos de gente para disfrutarlos, y sin embargo en esta ocasión hay tanto vacío que casi asusta. Te preguntas cómo van a sobrevivir muchos negocios  en lugares tan turísticos al mismo tiempo que observas que muchos ya no lo han soportado más. Pero siempre hay espacio para la esperanza y la belleza.


 

No voy a contar el viaje esta vez, pero sí os invito a ver las fotos de mi album (ELCUARTOOSCURODEBEA), en las que creo que se reflejan todos estos pensamientos. Ya sé, hace dos años, pero todavía recuerdo ese silencio incómodo de las plazas, de las calles... pocas excepciones en las que el ambiente podía asemejarse a la normalidad. 

 

Un saludo y espero que sirva esto para recordar y reflexionar unos segundos acerca de todo lo que hemos pasado y superado. Un recuerdo también para los que no lo han hecho.

Beatriz...



martes, 20 de agosto de 2019

VIAJE AL SUR DE INGLATERRA

Para ver todas las fotos del viaje, PINCHAD AQUI 
 
Este viaje ha sido el más variado en cuanto a alojamientos, ya que hemos dormido en barco, en ferry, en un par de pubs, en apartamento, en B&B, en Guest House, en Logis, en albergue, en casa familiar... 

Aspectos a tener en cuenta sobre el Reino Unido que hemos observado en este viaje:
La gente con la que hemos tratado ha sido toda muy amable y pese a que tenemos el inglés algo oxidado, la comunicación ha sido fluída y no hemos tenido problemas.
Los comercios cierran a las 5 de la tarde, pero los supermercados varían entre las 22:00 y las 23:00 (y el precio es más barato que en España para muchos artículos).
La mayor parte de los museos es gratis, excepto las exposiciones temporales y la última entrada varía entre las 16:00 y las 16:30.  
Para comer a casi cualquier hora, los pubs son la mejor opción.
Se toma mejor café de lo que esperábamos.
Para aparcar hay que llevar un presupuesto propio, ya que en casi todos los pueblos grandes y ciudades no se puede aparcar en el centro y hay que hacerlo en los parkings de pago habilitados. Lo máximo que hemos pagado en un parking han sido 4 euros en Oxford, con el autobús incluído.
 
----------------------------------------------

La noche anterior a salir de viaje, en Domaio...




Era la mágica noche de San Juan. Disfrutamos de la hoguera antes de ir a descansar para salir el día 24 hacia el Sur de Inglaterra.


En Asturias visitamos Tazones, Villaviciosa y Oviedo, recogimos frutos rojos en una finca preciosa llamada El Malaín y disfrutamos de su sidrina y su gastronomía.


En Santander disfrutamos de un paseo por sus playas y una visita a la península de la Magdalena, antes de embarcarnos en el ferry destino Plymouth.


La travesía fue perfecta hasta un par de horas antes de desembarcar. Ahí cerraron cubiertas debido al mal tiempo y el barco se empezó a mover bastante. Al llegar a Plymouth tuvimos que esperar una hora a que abrieran el puerto, ya que estaba cerrado a causa de las malas condiciones climatológicas. 
 

Aun así, los horarios previstos se cumplieron, ya que habíamos salido con antelación el día anterior.

Primer contacto con las carreteras inglesas. He de confesar que iba con bastante respeto y curiosidad por conducir del lado contrario, aunque fue todo perfecto. Lo más raro al principio era ver aparecer los coches por el carril contrario y tener que mirar a la derecha en las rotondas, pero no fue problemático en ningún momento. Tanto es así que no dejé casi conducir a Nemesio hasta entrar en Francia a la vuelta.

La primera parada al día siguiente sería en Torquay,  lugar de nacimiento de Agatha Christie, además de ser uno de los pueblos que acogió a miles de soldados americanos que participaron en los desembarcos del día "D". Forma parte igualmente de la zona de costa denominada Costa Jurásica.



Alrededor de 150 km de costa y 185 millones de años atrás... ahí nos lleva el recorrido por la Costa Jurásica, en la que se pueden observar las huellas del tiempo en sus acantilados y playas.  QUÉ ES LA COSTA JURÁSICA?


En la playa de Charmouth se encuentra el Charmouth Heritage Coast Centre, creado en 1985 para fomentar la recogida segura y sostenible de los fósiles del jurásico en las playas locales. Un lugar muy agradable en el que pudimos tocar fósiles y conocer un poco más acerca de estas playas. Os dejo el enlace, por si deseais más información: CHARMOUTH HERITAGE COAST CENTRE



Esa jornada haríamos noche en Weymouth, dando antes un paseo por la isla de Portland para acabar visitando su faro.


En los bancos que miran al mar, observamos placas con nombres de personas fallecidas, e imaginamos que la causa sería los diversos naufragios que tuvieron lugar en esta costa.




He hablado sobre esto con un familiar que vive en el Reino Unido y me ha dicho que suelen estar en lugares muy bonitos, bien sea en honor a alguien que ha trabajado mucho por el pueblo, por cariño, por gente que ha hecho algo especial... Suelen ser pagados por particulares (familiares, vecinos, compañeros de trabajo...). Una bonita tradición. 


De la isla de Portland se extrajo la piedra con la que se construiría la catedral de San Pablo y el Palacio de Buckingham.
Su puerto fue una base muy importante de la Marina Real Británica durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales. También fue objeto de numerosos bombardeos.


El final del día fue dando un paseo por la playa y las calles de Weymouth...

Al día siguiente continuamos por la costa jurásica, para hacer un pequeño tramo del sendero que la recorre y visitar Man O'War Beach y Durdle Door. 

Hacía mucha calor y había bastante gente







Continuamos ruta, dejando a nuestro paso el castillo de Corfe


Parada en Kimmeridge Bay para refrescar los pies y observar las huellas del tiempo en los acantilados


Otra parada en la iglesia de St. Christopher y en el pueblecito de Chapel Lane, con sus preciosas casas



El siguiente paseo, hacia los acantilados de tiza de Old Harry Rocks. Hasta el 1896 existía también Old Harry's Wife, pero la erosión hizo que se derrumbase. Seguía haciendo demasiada calor y no había casi sombras en el camino.


Durante el viaje y ya desde que embarcamos en el ferry, nos llamó la atención la cantidad de coches antiguos o restaurados que pudimos ver. También caravanas restauradas o furgonetas clásicas de todos los colores. Un ejemplo: en esta finca particular, además de este vehículo, había otros dos coches pendientes de reparar


Después de comer unos platos riquísimos en un pub de la zona, tomamos camino a Swindon, donde haríamos base para visitar los Costwolds. Cambiábamos costa por interior.


INFORMACION SOBRE LOS COSTWOLDS

El primer pueblo que visitamos, Lacock. Este pueblo se estableció en el año 1232. En el siglo XIII era conocido por su industria de lana. 
Aquí se han rodado escenas de varias películas, como Orgullo y Prejuicio, Robin Hood y el Hechicero, El Hombre Lobo, Harry Potter y la Piedra Filosofal... Os dejo que descubráis el porqué de la atracción que siente el cine por este pueblo...




En algunas casas se exponen productos en sus muros, con el precio. Sólo hay que elegir el que te guste y depositar el dinero o bien en el buzón de la casa o en la caja que se encuentra al lado. En este caso eran plantas y el dinero recaudado se destinaba a obras de caridad...


En esta otra casa, vendían mermeladas, miel, encurtidos... Tiene la lista de precios, una caja para los billetes y otra para las monedas, de la que recoges el cambio que corresponda.



De Lacock nos fuimos a Bath, que inspiró varias de las obras de Jane Austen y en la que ésta vivió durante 5 años. 


Ciudad termal romana, nos perdimos un rato por sus calles y visitamos sus termas...
 
Vuelta a Swindon a través de carreteras comarcales con vistas sobre sus campos verdes característicos


Y parada en Castle Combe, otro de los pueblos más conocidos de la región y que ha servido de enclave para rodar diversas películas...


Estos pueblos están llenos de rincones encantadores. Nada está fuera de su sitio, invitan a descansar y a relajarse...

Al día siguiente nos dirigimos a Bourton on the Water, uno de los pueblos más concurridos de la región...

Visitamos el parque de las aves...


Y el museo más sorprendente, agradable y bonito que hemos visto en mucho tiempo, The Costwold Motor Museum...










Con un museo del juguete en su interior


Nos gustó muchísimo y lo recomiendo encarecidamente.

A 5 minutos de Bourton on the Water se encuentra el pueblo de Lower Slaughter, mucho más pequeño y encantador



Al lado del molino parte un sendero por el que se accede a Upper Slaughter a través de los campos


Para terminar el día, una pequeña parada en Stow on the Wold, la más grande de las ciudades de los Costwolds...


Se cree que las puertas de la iglesia de St. Edward sirvieron de inspiración a Tolkien para crear las Puertas de Durin.

La siguiente etapa fue Oxford. Dejamos el coche en uno de los parkings que existen a las afueras, en el que se pagan 4 euros por un día y un billete de ida y vuelta al centro en los autobuses que salen cada 10 minutos.

Mucha gente en la calle, autobuses, taxis... fiestas de fin de curso...Una ciudad enfocada a los estudiantes y al turismo.

HISTORIA DE OXFORD



Un paseo tranquilo a orillas del río...




Volvemos al centro...



Al día siguiente dejamos Swindon y tomamos rumbo a Londres, para llegar a media mañana y callejear sin pausa pero sin prisa.









Volveremos...

Dejamos atrás Londres, parando para observar la Barrera del Támesis (Thames Barrier). Es la segunda barrera contra inundaciones más grande del Mundo. Evita que Londres se inunde durante las grandes pleamares o temporales. Si estáis interesados en saber más acerca de su funcionamiento, pinchad en el siguiente enlace: THAMES BARRIER

Continuamos dirección Canterbury, el principal centro religioso del Reino Unido. La catedral y todo su entorno está en obras, así que no entramos al recinto, nos dedicamos a callejear...



Beerling Hall y Abbots Mill Garden, a orillas del río Gran Stour:
 


Dos casas que llamas la atención, una de ellas la más inclinada que hemos visto nunca, Sir John Boy House; la siguiente, data del año 1500.


Llegamos a Deal a media tarde, dejamos las maletas y nos fuimos a dar  un paseo a su playa de guijarros y a disfrutar de la puesta de sol. 



El castillo de Deal es uno de los más curiosos que hemos visto. Es uno de los treinta que ordenó construir Enrique VIII entre 1539 y 1540 para defenderse de posibles ataques franceses. Tiene forma de rosa y llegó a tener en sus muros unos 119 cañones.


Contando con tantas medidas defensivas y siendo Deal un lugar estratégico en la costa, sólo se enfrentó a un asedio y los mayores daños que sufrió durante su vida fueron en la Segunda Guerra Mundial, al ser bombardeado por los alemanes.

La siguiente foto no es mía, pero la inserto para que veais la forma del castillo:




Frente a la playa, estas casas llaman la atención por su colorido...




A la mañana siguiente, un paseo en la playa de St. Margarets Bay... Lord Byron, Ian Fleming o Noel Coward vivían o veraneaban aquí. El día que estuvimos nosotros, la noticia era la llegada de una lancha neumática llena de inmigrantes desde Francia, en plena noche.

En St. Margarets empieza la zona de acantilados blancos de Dover.



Continuando un poco más hacia el Sur, decidimos hacer una larga caminata, con vistas al Canal de la Mancha, sobre los acantilados de Dover (White Cliffs of Dover). Iniciamos la excursión desde el Centro de Visitantes de Langdon Cliffs, llamados así por el nombre de la bahía en la que se sitúan. Hacía muchísima calor.

 

 

Después de comer poníamos rumbo a Francia a través del Eurotúnel... Nuestra primera vez y nos impresionó el movimiento que tiene este túnel, con salidas de trenes cada 15 minutos, cargados de coches y camiones. Al nuestro se le estropeó la máquina cuando estábamos ya dentro. Tuvimos que salir del tren e irnos a otro, sin más problemas.


Llegamos a Caen para cenar. Los siguientes días disfrutamos de la familia paseando por la ciudad, jugando al disc golf en el Vallée des Jardins, dando un paseo en pédalo por el río, yendo a la feria medieval en Bayeux, tomando café en Port en Bessin, observando el vuelo de los parapentes sobre algunas de las playas del desembarco...




Parada en Nantes ya a la vuelta, para visitar de nuevo a nuestro amigo el Gran Elefante... Ya os había contado algo sobre este proyecto en anteriores viajes. Siempre que pasamos cerca de Nantes vamos a vigilar si hay algo nuevo.

LES MACHINES DE L'îLE



Os dejo dos vídeos de otros animales que se construyen en los talleres de Les Machines de L'Île. 




Un saludo y espero que os haya gustado...



viernes, 9 de noviembre de 2018

VUELTA A CERDEÑA EN 15 DÍAS

Gente amable y hospitalaria, una isla limpia y bien cuidada, paisajes de impresión, playas preciosas y tranquilas, restos arqueológicos bien conservados... todo esto y  más nos hemos encontrado en Cerdeña, una isla que nos ha dejado encantados. 15 días recorriendo Cerdeña han dado para mucho, y sobre todo para querer volver otros tantos, por lo menos.




El viaje lo hemos hecho con nuestro coche, llegando a la isla en el ferry que une Barcelona y Porto Torres. Las fechas han sido desde el 22 de junio hasta el 8 de julio. Compramos los billetes de ferry con muchísima antelación y conseguimos una oferta estupenda, lo cual hizo posible gastar un poquito más en los alojamientos, que también reservamos con bastante antelación (así pudimos encontrar los de mejor relación calidad-precio).

La salida desde Barcelona estaba prevista para la medianoche, aunque nos avisaban ya a media mañana, vía sms, de que saldría con retraso (a  las 5 de la mañana). Como compensación, a la hora del check-in nos regalaron unos bocadillos y unas aguas. Al día siguiente, también nos invitaron a la comida en el restaurante.
El primer día en Cerdeña no fue como habíamos esperado, ya que teníamos previstas varias paradas y al haber llegado tan tarde, lo único que pudimos hacer es disfrutar de los paisajes desde el coche. Al no haber dormido casi nada la noche anterior, preferimos acostarnos nada más llegar al alojamiento, en Santa Teresa de Gallura. Una disculpa perfecta para volver...



El segundo día nos dirigimos a Palau, para embarcarnos en una visita a la isla de la Maddalena. Allí conocimos alguna de sus playas de agua azul turquesa e hicimos una pequeña caminata.






Ya de vuelta en Santa Teresa de Gallura, nos fuimos a disfrutar la puesta de sol desde Punta Falcone, a través de los senderos que parten desde la torre di Longosardo y desde la playa Rena Bianca. Cena en la Piazza Vittorio Emanuele I, disfrutando del ambiente.





Al día siguiente, nos dirigimos hacia Capo Testa y el Valle de la Luna, ya que no queríamos dejar de visitarlos. Nada más llegar nos encontramos con un control de los carabinieri; nos preguntaban algo sobre un perro y miraban dentro del coche, a nosotros, al niño... Nuestro italiano es muy básico, así que no entendíamos lo que querían, ya que era obvio que no teníamos perro... Tras unos momentos un tanto surrealistas con el dichoso chucho y un carabinieri descamisado, nos explicaron que el perro que buscaban no era perro, sino porro... buscaban marihuana. 



Capo Testa fue puerto romano y con la piedra allí extraída se construyeron el Duomo y el Baptisterio de Pisa; se dice que también el Panteón de Roma.





Una pequeña caminata nos llevaría a través de los senderos que, entre enormes piedras y matorrales, se adentran en este precioso valle. Hacía mucho viento y calor, así que decidimos no extendernos mucho en la excursión, para seguir camino hacia el Sur, hacia Cala Gonone, nuestra siguiente parada.








Durante esta etapa, nuestra parada más relevante sería para visitar el complejo nurágico de La Prisgiona, y la tumba de los gigantes de Coddu Vecchiu, muy cerquita (de hecho, se compra la entrada en el lugar en el que se encuentra el complejo y se llega caminando de un lugar a otro en pocos minutos).

Situados en Capichera (Arzachena), no nos dejaron indiferentes ninguno de los dos lugares. 

El Nuraghe es una gran torre megalítica construída en piedra. Este complejo en concreto, está formado por más de 90 edificios y aproximadamente 5 hectáreas de terreno y se calcula que habrá más del doble de edificios bajo tierra. Ocupado entre 1300 y 800 a.d.C., incorpora una aldea de la edad de bronce parcialmente restaurada. Existen pasarelas de madera por las que se accede y se visita la parte central de la aldea. La torre central del nuraghe mide 6 metros de alto y cuenta incluso con una escalera de caracol. Tiene calles, un pozo (que sigue activo) y una "choza de reunión" en la que se ven varios compartimentos situados alrededor de un banco circular; en las chozas se pueden ver una especie de muebles de piedra. Impresionante.



La tumba de los gigantes de Coddu Vecchiu en realidad no es la tumba de ningún gigante, sino un monumento funerario de grandes dimensiones, utilizado como tumba colectiva (podían caber entre 100 y 300 fallecidos con sus ajuares). Llama la atención la gran losa central (sobre 2 metros) y una pequeña puerta en el centro. En el interior, la cámara funeraria. Al parecer, en sus inicios la cámara estaba enterrada. A los niños les llama la atención tanto las medidas de la losa como de la puerta, que parece hecha para algún animal doméstico y las preguntas sobre gigantes se sucedieron durante el rato que estuvimos allí, con el ruido de las cigarras de fondo y los lagartos tostándose al sol. 



 

El resto de la etapa hasta llegar a Cala Gonone lo hicimos por carreteras de interior, en buen estado y con hermosas curvas y paisajes.





La llegada a Cala Gonone se hace a través de una carretera de montaña con unas cuantas tornanti, único modo de acceso. Al llegar y tras tomar posesión del alojamiento, un paseíto para situarnos, cena ligera y a dormir. 


Al día siguiente habíamos pensado alguilar barco para acercarnos a las famosas calas vecinas, como son Cala Luna, Cala Goloritzè o la cueva del Bue Marino, pero no fue posible, ya que hacía mucho viento, el mar estaba picado y no salía ningún tipo de embarcación. Decidimos aprovechar la mañana para estar en la playa tranquilamente y después de comer en un restaurante frente al mar, dar un paseo visitando su acuario. Resultó ser muy agradable y de dimensiones perfectas para estar un par de horas. 








Siguiente etapa, dirección Cagliari. Una ruta por una espectacular carretera de montaña que nos llevaría a través del Parque Nacional del Golfo de Orosei - Gennargentu. En uno de los miradores, donde se encuentra el Campo Base de la Garganta de Gorropu, paramos a observar mariposas, insectos palo, algún águila y diferentes aves que viven en estas montañas. En la siguiente foto y en el video se puede ver la entrada a la Garganta. 










A la salida de tanta curva, vistas sobre una gran llanura, vuelta a carretera costera...




Y parada en Arbatax para observar sus famosas Rocce Rosse, que emergen del mar en un color tan diferente de las que las rodean. 



La comida, a la sombra de los árboles en la hermosa playa de Foxi Lioni, en la que disfrutamos de la arena, el agua, el sol, la brisa... 



El resto de la etapa, a través de una carretera con vistas hacia el mar, playas (no las voy a numerar, ya que son tantas y tan bonitas, que se hace difícil elegir, pero en general aguas cristalinas, temperatura del agua perfecta sin ser caldosa y muy agradables), torres... final de etapa en Cagliari, la capital de Cerdeña.



 


 
Un paréntesis gastronómico: todas las pizzas que hemos comido en Cerdeña han resultado ser exquisitas y el resto de platos que pudimos degustar, muy ricos. En cuanto al pan, no encontramos un solo lugar en el que estuviese bueno. A cambio, ponen como acompañamiento una panera en la que sirven pan muy, muy fino y casi siempre recién hecho, doblado sobre sí mismo y partido en trozos irregulares (pan carassau, muy similar a la pita); si compráis los paquetes que venden en los supermercados y los mantenéis bien cerrados entre picoteo y picoteo, se mantendrá crujiente mucho tiempo (estamos en octubre y hace poco que acabamos el que compramos en cantidades industriales, todavía crujiente).

Nos llamó la atención que en los supermercados no se vende mucha verdura. Sí lechugas variadas, tomates, pimientos... pero otras clases de verduras como pueden ser judías, brécol, calabacín... era misión casi imposible.


Primera mañana en Cagliari y  decidimos dirigirnos hacia las ruinas de Nora, en la localidad de Pula. Es uno de los sitios arqueológicos más famosos y visitados de Cerdeña, sólo se puede visitar cuando se forma un grupo y con los guías oficiales. 



Está situada al lado de la playa de Nora y ese día hacía bastante viento




Primero fenicia, luego cartaginesa y finalmente romana, está muy bien conservada y la visita es muy interesante. De aquí partían todas las vías romanas de la isla y su teatro tenía más de mil plazas. Cada año, en el mes de julio, tiene lugar la "Notte dei poeti", con teatro, poesía, música... en un lugar mágico y privilegiado...



Continuamos la excursión dirigiéndonos hacia  el Oeste, para tomar un desvío que nos llevaría por la SP71, con unas vistas espectaculares...









Terminamos la tarde en la Isla de Sant'Antioco, paseando y disfrutando de su calma...



Camino a Cagliari, disfrutamos un ratillo de la puesta de sol en un lugar solitario y aislado de todo ruido, entre un castillo y campos de cereales...





Al día siguiente tocaba perdernos por Cagliari, la capital de la isla, con más de dos milenios de existencia. 
Aparcamos en la zona del puerto y fuimos subiendo hacia el Barrio de Castello y el Bastión de San Remy, desde donde hay una completa panorámica de toda la ciudad. Callejeamos con calma, saboreando cada rincón de sombra, ya que hacía mucha calor. No nos resultó una ciudad especialmente bonita, pero sí agradable.









Aquí vivieron fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos, árabes, pisanos, catalano-aragoneses...

Subimos callejuelas empinadas y solitarias, 





Visitamos su catedral...








Descubrimos la Torre del Elefante (llamada así por la escultura de un elefante de mármol que observa la ciudad desde su parte frontal), una torre defensiva levantada por los pisanos ante la ofensiva aragonesa...


Descubrimos sus coloridos rincones...



Y fuimos de compras al mercado de San Benedetto, en el barrio que le da nombre. Este es el mercado cívico cubierto más grande de Europa, con una superficie de 8000 metros cuadrados, dos plantas y 238 puestos de venta con un ambiente de lo más animado e italiano. 





A la mañana siguiente, continuamos viaje hacia Oristano, donde haríamos noche. La carretera que nos llevaría a Porto Flavia, espectacular también en paisajes y curvas...



Fijaos bien en esta foto...



Según se avanza, se intuye que puede no ser lo que parece...



Más cerca...



Ahí está... se trataba de un islote!  Este islote tiene el nombre de Pan de Zucchero y frena parte de la fuerza del viento que se proyecta sobre la salida de un curioso puerto.



Un par de playas abarrotadísimas nos daban la bienvenida





Nos encontrábamos en la región de Iglesias, de pasado minero y hoy día una de las zonas más pobres de la isla. La visita es guiada y merece absolutamente la pena, aunque sólo sea por conocer el proyecto que ideó el ingeniero Cesare Vecelli.



Porto Flavia es en realidad un puerto marítimo, ya que se creó como puerto para la carga directa de minerales en las bodegas de los barcos que luego los transportarían a otros puertos más grandes.



La salida de la galería en la que se almacenaban los minerales está situada justo frente al Pan di Zucchero.

Y para más información y fotos, mejor pincháis en el siguiente enlace. Os recomiendo encarecidamente que seais curiosos con este importantísimo proyecto de ingeniería:

INFORMACION SOBRE PORTO FLAVIA


El siguiente alto en el camino sería la Playa de Piscinas, situada en las Dunas de Piscinas, a las que se accede a través de una zona minera que parece el decorado de una película estilo Mad Max...





Una playa en pleno desierto, es lo que nos encontramos...















 

Con instrucciones de cómo actuar en caso de encontrar tortugas...



Llegamos a Oristano tarde, llenos de salitre y con hambre de una de esas pizzas que quitan el hipo. 

Al día siguiente, tocaba paseo descubriendo Oristano y dedicando la tarde a descansar...











Seguíamos camino hacia el Norte, parando a visitar la famosa playa de Is Arutas, formada por millones de granos de cuarzo, de los que no te puedes llevar ni uno solo, bajo penas de multa elevadísimas. Es una playa preciosa, aunque bastante llena (ya había empezado julio y se notaba el aumento de visitantes).







Continuamos ruta con alguna que otra parada para disfrutar del sol y de las aguas cristalinas, de los pececillos que nos hacían compañía y de la gastronomía local, por supuesto...







Pusimos rumbo a Alguero, a través de una carretera de costa impresionante, para llegar justo con la puesta de sol













Otro día y una ciudad muy agradable y bonita, la villa sardo-catalana de Alguero, que debe su nombre a las algas que se depositan en una de sus playas tras los temporales.

Un bonito paseo, deambulando por sus calles... El casco antiguo de la ciudad data del siglo XII, y antiguamente era una villa de pescadores, pero hoy día está enfocada al turismo.


















Disfrutamos de la comida en una terraza de las muchas que hay con vistas al mar, intentando aprovechar la poca brisa que corría, ya que la temperatura y la humedad eran bastante altas.

Después del capuccino y el helado, de nuevo al coche para dirigirnos al Capo Caccia. Impresionante! 





Y allí descendimos a un lugar con más de 10 millones de años de antigüedad, bajando los 656 escalones que nos dejaron con la boca abierta de pensar en las personas que construyeron este acceso a la gruta. Si tenéis vértigo, el barco será la mejor opción, aunque el camino es ancho y el muro que lo protege suficiente altura como para no ser peligroso. Personalmente, considero necesaria la bajada caminando.











Sólo por notar el frescor que hay dentro de la gruta ya vale la pena bajar. Únicamente accesible con visita guiada, que se nos hizo corta y a la que el guía no le ponía pasión en absoluto, una pena.



Fue descubierta en 1500 por un grupo de pescadores de Alghero y antiguamente había una colonia de focas, que fueron desapareciendo paulatinamente y actualmente no existe. 











Terminada la visita, tocaba subir los 656 escalones y, aunque ya daba la sombra, la calor seguía siendo insufrible debido a la elevada humedad, con lo que llegamos arriba exhaustos y necesitados de mucha agua, pues habíamos terminado la que llevábamos en la mochila.



Las vistas desde el cabo son espectaculares...


Dejábamos atrás Capo Caccia, para disfrutar nuevamente de otra puesta de sol, esta vez en el paseo de la playa de Maria Pia, con mucho ambiente de paseo y un par de terrazas de moda y lucimiento; el atardecer no fue tan bonito como los de días anteriores




Ya quedaba poco de viaje (exactamente un día) y nos daba mucha pena que se acabase; habían sido dos semanas aprovechadas al máximo entre visitas y relax. Pasábamos parte de la última noche a 15 minutos de Porto Torres (digo parte porque nos teníamos que levantar a las cuatro de la mañana para embarcarnos en el ferry), así que decidimos disfrutar de la playa. 
Aunque habíamos leído que la Playa de la Pelosa era la más bonita y famosa de la isla, nos la íbamos a saltar, ya que llevábamos días viendo playas muy bellas, pero en el último momento decidimos acercarnos y comprobar si era cierto...

Es-pec-ta-cu-lar!! ¿el qué? EL AZUL DEL MAR!!  El enclave precioso también...









Decidimos no bajar, porque estaba ABARROTADÍSIMA!! y lo que se dice arena... pues no había mucha, la verdad...


Y sí mucha gente y coches aparcados por todas partes...


Camino de allí habíamos visto más playas, y decidimos dirigirnos a una de ellas; resultó ser ideal... con piedrecillas finas que no molestaban y se convertían en suelo duro y firme al entrar en el agua (como el de una piscina), para luego encontrarnos con una línea de arena fina y suave que acariciaba nuestros pies, y otra línea de algas que escondían diferentes tipos de pececillos que nadaban tranquilamente al alcance de nuestras manos; todo ello regado con agua cristalina, limpia, de una perfecta temperatura... Disfrutamos como niños, nos relajamos totalmente y repasamos mentalmente el viaje tan maravilloso que habíamos tenido...




..........................................